Mayo
Andares

Andares

Recordarte

Me gustó recordarte,  aún en lo muy poco,  que ahora te recuerdo.  Y me gustó vestirme,  con las alas que tuve  cuando la decadencia  me invitaba a soñar.  El viento con su soplo  dispersó mis

Cuando

Cuando todos mis ayes  se unan en tu entorno, cuando todos mis versos  encuentren tu sonrisa.    Cuando presumas siempre  de encontrar mi silueta  sumida en el misterio  de las cosas que gustas.    Cuando

Carlo

Italiano, alemán, venezolano,  tres mundos diferentes, tan lejanos,  hicieron de tu ser su anatomía,  y hasta hablas ingles  en esa gran porfía  de venir a nosotros  y expresarnos tu inquietud, tu alegría,  en ese punto

Si el paraíso cierra sus puertas ¿a dónde irán los mártires  mancillados,  violada la dignidad mil veces,  desterrados, dolidos?   ¿A dónde irán las almas que luchan, clandestinas?   ¿A dónde  irán los héroes  de

Ayer

Ayer tu susurrabas  y tu voz, casi muda,  se metía en los pliegues  de mi esperanza laya.    Ayer hacía piruetas  de hojas en volandas  alegrándome el día,  sintiendo que volaba.    Ayer hacía nidos 

Mi Pino

Digo que es mío  porque le tengo cerca, muy cerca, en el patio cercano,  levanto la cortina  de mi cuarto  para mirar sus brazos  inmensos, hermosos,  extendidos,  tranquilos o agitados  por la brisa que pasa.  

¡Es Tarde!

¡Aquí estamos! todas las condenas firmando nuestros pactos. Tu yo y mi yo en ningún  esfuerzo por lograrlo, venciendo las distancias que nos damos. La burbuja del tiempo trasluciendo detalles. La mímica en los rostros

Allá

Allá un aguasal preñando  las olas que le suceden  en el beso apasionado,  para la húmeda arena.    Allá un vendaval de aves  fluyendo desde el espacio  sobre la tarde que salta  sobre la espuma

Yo

Yo, criatura impertinente  inacabada me lego a los recuerdos  a mis cuitas pasadas  a marismas ocultas  dentro de mi explanada a un cantar incesante  a una búsqueda ingrata que no asimila triunfos  y terca sigue

Paolo

Paolo, Paolito  ese nombre italiano  suena a grito,  felicidad auténtica,  motor acelerado,  canto feliz,  rostro feliz y a veces contrariado,  cuando no logras  imponer directrices  en lo que ya te piden  tus raíces,  ir a

La Casa Andando

La casa andando su propia soledad  sin decir nada;  pero, tan vieja al fin,  tiene murmullos: una brisa que pasa,  dos relojes que andan con sus propios resuellos, una ventana entreabierta en busca de milagros, 

Navidad

Este año, igual que el año pasado,  la navidad es fría.  Cae en repetición  una nieve muy fría  que todo lo hace blanco.     Aquí, cada regalo viene  con su propia etiqueta.  Nunca vi tantas

Conflictos

A tu manera altiva  de encarar lo que sientes  surgen rugidos graves  desde mi mudo pecho.    Sintiendo el tremolino  de todo lo que siento  acompaso compuertas  mientras pienso.    Dejando ir mi barca  sin

¡Total!

¡Total! Ninguna pena reprimida. Todas en consecuencia trasluciendo antiguas inquietudes de los tiempos. Nos llegó la vejez y aún sigue el desacato de dos almas unidas pensando en ya no estarlo.   Tu no sigues

Buscándote

Buscándote  me encuentro  y hallándote  me pierdo.    Sintiéndote  me escondo  de seguir  existiendo.    Escondiéndome  busco  verdades  que no encuentro.    Y encontrándome  pierdo  mi búsqueda  de encuentros.    Al final,  solo es una 

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