Ese Río No Sabe
Ese río no sabe la causa de mis cuitas, ni interviene en la simple conversación que esgrima de mi noche tan larga, de mi mañana urgiendo las numerosas citas con mis viejos cuadernos, guardianes de …
Ese río no sabe la causa de mis cuitas, ni interviene en la simple conversación que esgrima de mi noche tan larga, de mi mañana urgiendo las numerosas citas con mis viejos cuadernos, guardianes de …
Ella, hecha de sueños, fue hilvanando los vuelos de su noche infinita, fue calmando las risas de su oscuro deseo, fue llenando los cantaros con su agua solitaria, fue aquietando tormentas con su verso, calmando, …
Aunque sigas sintiendo la palabra que buscas, el objeto deseado, el encuentro de siempre, como nunca apreciado. Aunque sigas pensando tantas líneas difusas, sin llegar a los límites del quiero porque quiero sin esgrimir …
Y si, todo se marcha, y si, todo se muere, y si, perdemos todo, y si, ya nada emerge… ¿Seguiremos las olas de ese río profundo que recrea los dones alrededor del mundo? …
Hay un lento naufragio en los adioses… que no se opaca nunca… tran triste: que no encuentra razones para seguir doliendo, pero sigue doliendo, ¡aún en las preguntas! Porque el adiós abarca toda la …
Después de tantos dimes y de tantos diretes, la penumbra, pulsando, los ángulos de siempre. Esa eterna porfía rondando entre las mieses de otra entrega en la zafra de lo que nada entiendes. Y yo, …
Suelo soñar que vuelo entre tus alas, un sueño poderoso y acordado, con plenitud de luces y de sombras, en mi única espera, y vuelo raudo. De soslayo, suelo sumarme a multitud de azules en …
Hoy, la luna tiene hambre de esas lloviznas suaves… Hoy, mi cuerpo tiene hambre de lloviznas de besos… Hoy, tan sólo hoy, la luna y yo vivimos paridad en los sueños… Pero la luna avanza …
Esa barca está siempre amarrada a su orilla. Allí recibe todas las noticias del alba, y llegan poco a poco, las aves a poblarla mientras las olas pasan susurrando sus ganas, y hay una algarabía …
Continuo o cotidiano como el río que fluye llevando su corriente hasta el lejano mar. Como el cielo poblado de inminente tormenta que oscurece las nubes y modela su andar. Como la prisa, al alba, …
María La Beltrán tiene callo en el alma de tanto caminar su presencia sin nombre, su viaje sin morral, su paciencia perdida no sabe en qué lugar, su ignota vespertina, su guerra sin la paz, …
Estoy aquí, con ese aquí que aguarda una corta esperanza o un caminar de albas. Sentada, aquí en la orilla del río que traspasa las fronteras que surgen en su viaje de gazas. …