Madre, quiero decirte ahora
lo que nunca te dije,
lo que siempre callara,
lo que va en mi encerrado
y se abre
a flor de labios,
lo que nunca te he dicho
te lo diré en mi canto.
Te quiero mucho, mucho,
mi cariño sagrado
este grande y sublime
que para ti yo guardo,
ese que se doblega
ante tus plantas,
el más grande y sincero,
el más puro,
el más alto,
es el que yo te brindo,
¡mi más grande regalo!