Espera Niña
Espera Niña

Espera Niña

Espera niña,

yo se que estás amando.

Entregándote.

Emancipándote.

Buscándole.

Brindándole todo el dulzor.

Haciendo horas

para estar con él,

que no están en tu reloj

de cada día.

Olvidándote de ti.

Reclamándote continuamente para él.

Rechazando las cosas que hace poco

vivías disfrutando.

Amarrándote a la rutina

de servirle.

Sintiéndote incomprendida

por aquellos que te aman

y no entienden,

cómo gran parte tuya

se ha marchado

en ese vivir siempre

compartiéndote.

Espera, niña,

espera,

no lo acostumbres

a recibir tanto de ti

sin esperar a cambio

más que alguna sonrisa

y frases hechas,

por estar dando gusto

a sus cuidados.

Espera, niña,

espera.

Para cuando el amor

se formalice

ya estará acostumbrado

a que tu vayas,

te des,

tu lo liberes

tu lo eximas de todo

porque él es ese Dios

en que tu misma,

ayer lo convertiste.

Espera, niña,

espera.

Déjale presumir que es él quien logra,

el amor tan bonito

que recibe,

porque te busca a ti,

porque llega hasta ti,

por seducirte,

y trabaja el amor

de las mil formas

que quieres saborear

de sus aljibes.

Espera, niña,

espera.

Deja el amor llegar,

no lo resumas

en algún sortilegio

de presurosa dádiva.

El amor es común

compromiso y entrega.

Dale su parte a él

y que intervenga

en lograr para ti,

lo mismo que le entregas.

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