Desde Allá No Sé Dónde
Desde allá, desde donde la vida se rellena en miserias, haciendo caso omiso de todos los conflictos, te compongo esta muestra descomponiendo entuertos en la evasiva norma de verme descubierta, Mirándome a mí misma. …
versos incluidos en Voces
Desde allá, desde donde la vida se rellena en miserias, haciendo caso omiso de todos los conflictos, te compongo esta muestra descomponiendo entuertos en la evasiva norma de verme descubierta, Mirándome a mí misma. …
Podría irme de ti, sin avisarte, podría irme de mi, sin compartirme, podría ceder a todo, y sin embargo conservarme, nítida, impoluta y volátil, en mi calma. Sin esos desafueros que pretendes al endilgarme …
Galante caballero que persigues la total aquiescencia de mis besos, ven por la tarde mudo, nuestras musas están jugando a cazar los pájaros que danzan en penumbra. Quédate allí, rotundo, sin herir la poesía. La …
Hubo una vez, teniendo la certeza del ser, una hormiguita, como nadie, segregacionista solitaria. Con un ego tan grande, que pensaba triunfar en toda lid, solo teniendo su férrea voluntad y la porfía de ser …
Aguarda, tu corazón detiene la prisa de los tiempos, hechos parábolas móviles. Se han ido, vacilantes, los minutos que piensan lo que opinan las horas, cuando una alondra vuela sin dejar los susurros tras las …
Huesos, maniquí deteriorado que desprendió de carnes sus costados para quedar desnudo de matices. Armazón presumido, que mantiene la verdad del andar que nos sostiene en el débil equilibrio de los pasos. Adalid protector de …
Cuando se va la tarde y te queda la esperanza de otro día mejor. Cuando las nubes tienden sus difusas espaldas sobre el cerro, que voltea su faz para mirar al mar. Cuando el descanso …
Agradable lección, la tuya, por marcharte, cuando quedarte ahora sería la perfecta arma de destrucción que construyeras. Dejar el mi sin ti, Sin más alarde que resucitarme después, alguna tarde e invitarme a ese …
Quisiera que volvieras por los mismos caminos; pero los caminos, como sabes, no tienen nuestros nombres. Ni siquiera le quedan nuestras huellas. Quisiera que volvieras por los mismos cantares; pero se nos quedaron los …
Veníamos del mar cantando un canto de muchachos, de campos y de playas. Era hermosa la mar alegre el campo, gloria de frutos lustrosos que se daban para el dulzor del sol, que contemplaba su …
Pasó ayer por la casa la mujer que no vimos. Se entrecerró el perfume, cerrando los postigos. Dejó un aire de gracia que solo presumimos. Una sonora risa que asomó a los oídos, una voz …
No me pidas que tienda, hasta tu abrazo, esa puesta de sol inaccesible en una tierra nueva. Aquella, tan lejana a mis costumbres, que no tengo motivos para sentarme afuera y sorprender la imagen que …