Poco A Poco
Poco a poco llegamos hasta nuestra morada poniendo las clavijas a la puerta de entrada, tomando el nuevo mundo que se nos entregaba. Cantamos muy bajito para que no se oyeran las penas que …
versos incluidos en Añoranzas
Poco a poco llegamos hasta nuestra morada poniendo las clavijas a la puerta de entrada, tomando el nuevo mundo que se nos entregaba. Cantamos muy bajito para que no se oyeran las penas que …
Caminar en la vía del recuerdo nos vuelve a los dolores que sentimos y sentimos piedad por tantas lágrimas, y mayor soledad porque perdimos gran parte del cariño que guardaba el triste corazón en sus …
Mientras sueño verme partir como quien va de viaje, por caminos desiertos que contemplan toda la paz nacida en el planeta, y a través de los cantos de los pájaros, que elogian mi cometa, visualizo …
¿Puede la marea azotar y detenerme sentada frente a él, sobre su playa, manteniéndome fija como piedra. Una más de sus sólidas murallas recorrida por la ola en su andar? ¿Puede gritarme así: ola …
Cuánta infinita soledad asume el alma persiguiendo un ideal. Cuánta mirada altiva suspirando hacia sueños que tuvo y que tendrá. El tiempo, transformando todo, debilita las ganas de llorar, y la esperanza nace tras de …
Y me alimento el alma con las tontas historias que hablan de tiempos idos, de luchas o de glorias, de cualquier entredicho, o debate o delirio, o razón o cumplidos. Derechos de escribir lo que …
Así, como caen las hojas, caen los días… Con la misma cadencia, las horas van de viaje hacia otro amanecer, hacia otros celajes, que una vez vislumbramos, cuando fuimos motivos de las horas en su …
Hoy, he visto caer un mundo de hojas de la faz de los árboles. Los troncos van quedando desnudos de consuelos, porque se van las aves hacia otros derroteros. Las hojas van cayendo entre …
Si algún día me abres las puertas de los cielos, regálame sonrisas para espantar mi miedo. Hazme escuchar plegarias que transmitan los ecos. Ayúdame a limpiar el alma, sin pañuelos. Viví mi fe …
De un resurgir de olas regalando recuerdos, quedó mi día triste, sus horas transcurriendo. Mirando sobre el río, el tiempo va pasando sin que pierda la ruta del camino que fraguo. Y parecieran …
La voluptuosa brisa desparrama las hojas, todas, de gentiles ramas, y todas, danzarinas van al río a ver sus libertades navegar. Y yo, mirando, como estoy, sus libertades adjudico a mi peso mansedumbres; ¡Cómo …
Yo soy tu musa la vespertina. La que sonríe siempre a la vida. La que oye ecos del mismo ayer, y se deleita de buenas notas para la historia del complacer. La que atesora …