Buscas menoscabar
mis horizontes largos
con un camino estrecho
de cortas ataduras.
Mi camino no tiene
limites de retorno,
ni vallas alusivas
a ningun compromiso.
Mi camino es tan largo
como lo son los sueños.
Tan mios,
como la propia sangre,
tan libres,
como esos trinos
que logran cada tarde
hacerme sonreir,
cuando pasa la brisa,
trayéndome sus ecos y sus giros…
Tan ligeros,
como el paso del río
y así, tan solitario
como esa mar que cruza
sin invitar hastíos.
Y tan libre como el vuelo
de las felices aves
y brota solitario,
tan solo cuando quiere
que yo escriba las lineas
que la brisa sugiere.
Buscas menoscabar
el paso de mis versos
en una absurda replica
que no tiene regresos.
Mi barca está tan libre,
como libres los sueños,
y estos, tan cerca tuyo
como lo estoy de ellos.