Brindis
Brindis

Brindis

Brindo por ti, por mi,

por todos los presentes

en este casi ilógico optimismo

de mirar las verdades

frente a frente,

alternándose a pasos de domingo.

Dicen las consabidas frases,

yo las oigo,

sin mi recalcitrante antagonismo,

y me pongo a mirar

las galas que mostramos,

a veces repetidas, disfrazadas

de alguna cosa más,

tal vez por despistarnos.

Pero nos conocemos suficiente

para no permitirnos el engaño.

Estos trapos usados año a año

hablan de las costumbres prematuras

que tuvimos ayer,

con las premuras

de apenas presentarnos,

pero, reconocidas ya, somos solo

esa piel que madura y hace estragos.

Ya las viejas costumbres y osadías

solo nos dan para pensar en otros días

jóvenes y fugaces que pasamos.

 

Brindas,

tu encanto tan usado,

se lo llevo, entre rafagas, la prisa

dejándonos cansancio y convicciones

a tiempo de sonrisas.

Ya no seremos más

los antiguos cantores

de bolero y rancheras combinados.

 

Algunos de los nuestros,

se ha marchado.

Nuestro mundo afectivo pego un grito,

tras todas las renuncias que vivimos.

Paso la vida,

somos los testigos

de que la vida pasa, así,

de cualquier modo,

de que la vida pasa así,

sin preguntarnos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

RSS
Follow by Email
WhatsApp