A veces el oleaje
te brinda buenas nuevas
y bailarines peces
vierten hacia la orilla
sus colores alegres,
y está alegre la tarde
cubierto el sol, ahora
con pequeñas siluetas
de aves y de nubes
bailoteando al poniente.
A veces el sonido
de los cantos de siempre
conllevan a las aves
a su volar, garantes
de los trinos alegres
llenando de sonrisas
los rostros que caminan
sobre un pleamar de olas
saludando la arena
con sugestivos pliegues.
A veces caminan
los recuerdos
bailoteando en vaivenes
de lo ya recordadod,
de lo que viene siempre
añadiendo sonrisas,
hurgando desde siempre,
entre un feliz retorno
y un tenaz verte alegre
y verte añadiendo razones
quizá para esconderte
de ese final feliz
¡que no entendiste siempre!