Adónde te me vas
marcando huellas
en tu azul
claramente avasallado,
soñando sueños
que siempre prometieron
lo que nunca jamás
tuviste al lado.
Adónde te me vas
si sólo esperas
despertar el jardín
de lo siempre soñado
y hundirte, como siempre
o como nunca
en esa ola de paz,
clamando, como siempre,
esa inútil verdad
que siempre has atrapado,
prefiriendo olvidar
sin claudicar, sin horas
que adviertan soledades
y sueños secuestrados.
Adónde te me vas
si sólo esperas
renacer en los tiempos
perdidos y alcanzados
buscando las migajas
que te ofrecen
remembrar esos suenos
ya olvidados…